Como ya recordaréis, nada más empezar a publicar en este blog os hablamos sobre un peculiar deporte llamado Zorbing. Al sufrir algún problema, este post ha sido eliminado y tras la expectación que obtuvo no hemos tenido más remedio que volver a escribir sobre él.

¿Os acordáis de que trataba?
Constaba de una esfera de tres metros de diámetro fabricada de PVC, con una cámara en el interior que tiene capacidad para dos personas como máximo. Esta esfera interior está separada de la capa exterior por unos 70 cms de aire que protegen de todos los golpes posibles. Además, en la esfera interior se encuentran instalados arneses para una mayor seguridad.

Es posible alcanzar los 50 km/h, para ello, solamente hay que lanzarse por una pendiente, eso si, una vez iniciada la operación no se podrá parar hasta descender toda la colina.

Este invento Neozelandés empezó siendo una travesura de un científico llamado Dwane van der Sluis, y un buscavidas sin empleo, Andrew Akers que empezaron haciendo pequeños experimentos para divertirse hasta crear una franquicia que mueve decenas de miles de euros anualmente. Esta empresa que contiene la patente del invento pertenece a los creadores del mismo y se conoce como Zorb Brand.

Los primeros experimentos empezaron inspirandose en los bocetos del conocido Leonardo da Vinci del hombre de Viturbio. Empezaron a hacer pruebas con diferentes materiales hasta llegar a construir este ingenioso aparato capaz de deslizarse por cualquier colina y con una alta fiabilidad, ya que resiste golpes como los de paredes de hormigón.

Este "airbag gigante" poco a poco se ha ido renovando. Hoy en día hay un amplio mercado donde encontramos zorbs diferentes. Podemos encontrar zorbs adecuados a ancianos o a niños, como también el nuevo zorb acuático, que contiene 20 litros de agua en su interior provocando un efecto de lavado cual lavadora tendría.

El precio de este aparato oscila los 25 euros y por el momento para poder practicarlo hay que traspasar a otros países porque todavía en España no se ha puesto en práctica, esperemos que no tarde mucho. Países como Portugal, Italia, Bélgica, Austria, Alemania, Reino Unido y Polonia, así como Japón, Estados Unidos, Argentina, República Checa… ya se han lanzado, y cada vez son más los que se atreven a ello.

(Fuentes obtenidas en elcorreodigital.)

Alén Valdés, Paula.